La ciudad que existe no es la única ciudad posible.
Nos acostumbramos a cómo son las calles: dónde pasan los carros, cuánto queda para caminar, dónde hay sombra y dónde podemos detenernos. Pero esa forma no agota lo que una ciudad podría ser.
Cauce parte de lugares reales para imaginar cómo podrían dar más espacio a caminar, encontrarse y quedarse. Publica esas posibilidades como propuestas abiertas a discusión pública: qué cambiar, qué conservar y cómo probarlo. Quienes usan cada lugar pueden aportar observaciones, alternativas y desacuerdos.
Una calle puede ser algo más que un espacio de paso: un lugar para la vida cotidiana, el comercio de barrio y el encuentro. También para quien no va a consumir. La escala humana es esa pregunta por la experiencia de las personas que usan el espacio.
No una predicción. Una posibilidad que podemos discutir. Una imagen reconocible permite hablar de un cambio concreto. La evidencia y quienes viven, trabajan o pasan por el lugar ayudan a decidir qué merece hacerse.
Cauce une una imagen que permita imaginar con una propuesta que se pueda discutir. Identifica calles, plazas y bordes de agua con potencial peatonal; compara intervenciones; y las explica mediante películas e informes ilustrados.
El nombre Cauce expresa la intención de dar forma a una idea y orientar un esfuerzo compartido. El nombre empieza junto a una quebrada en Caracas, pero el proyecto no termina allí.